XCM GALAPAGAR 28-2-16


  Tanto la sección de carretera con la de montaña compitieron el pasado fin de semana,  aunque fue un fin de semana duro en cuanto a la climatología, nuestro chicos no se arrugan y estuviéron dando la cara, aquí tenéis  la detallada crónica de Juan Fernandez de lo acontecido en  Galapagar.

  La mañana fria y lluviosa que se presagiaba no decepcionó, un plus que sumarle a la dureza de la prueba que siendo la primera se hizo “bola”. Un manto blanco cubria el monte en Galapagar a nuestra llegada (Juan Fernandez y Jose Navarro ) sobre las 8.15h mientra la lluvia hacia su aparición. Manos a la obra recogemos los dorsales, desenfundamos las bicis y comenzamos a buscar la combinación de ropa tan complicada de encontrar con semejante panorama.
Con poco tiempo para calentar nos colocamos en la salida donde unos cuanto de cientos de biker tenían copada toda la zona, a presión, solo sujetos por las vallas de protección. En fin , donde caben 300… caben 303 asi que cogimos buena posición junto con nuestro compañero David Palacios.
Pistoletazo y salida neutralizada de 4 kms, bastante peligrosa como suelen ser hasta llegar al comienzo de la carrera donde 1,5 km de subida al 5% nos esperaba en un camino roto y lleno de bikers . Gano muchas posiciones pero pierdo de vista a mis compañeros, la carrera se ha abierto mucho y a a partir de ese momento se acaban los embotellamientos. Con buen ritmo continúan las subidas duras y el corazón se estabiliza hasta que las sensaciones empiezan a ser buenas. Pronto llegan los senderos técnicos de bajada en los que aunque arriesgando sigo adelantando posiciones. El frio ha desaparecido pero el aire en las numerosas pistas abiertas en las que me encuentro solo va haciendo mella. Después de cruzar varios arroyos y calado hasta los huesos se llega a una trialera de algo mas de 2 km y tramos de hasta el 18% en los que una única trazada impide adelantar. La cosa pinta bien y aunque no consigo coger nada en los avituallamientos sin llegar a parar las fuerzas no flaquean, un gel y listo. Nadie me adelanta es buena señal para cumplir el objetivo (entre los 40 primeros de la general). Sobre el km 50 un parón para cruzar un rio con bastante profundidad y la bici a cuestas. Ahí llega por detrás para unirse mi compi David con el cual recorro varios km de sendero abiertos con aire en contra en los cuales me doy cuenta que las fuerzas no van bien, es tarde para comer y recuperar sin perder fuelle, asi que sigo hacia delante pensando que la carrera esta llegando a su parte final ya que he desaparecido del garmin la pantalla de la distancia y no tengo referencia ni conozco el circuito. Unos 5 Km después… ¡¡explosión!! La pájara no perdona, las pulsaciones no suben, las fuerzas desaparecen por completo y un dolor fuerte de estomago me dice STOP. Así que saco una triste barrita mojada del maillot y a pasear. A duras penas hago los 10 km restantes en forma de cadáver, dejando paso hasta “al apuntador”.
Final de carrera, pierdo unos 35/40 puestos en el ultimo tramo llegando sobre la posición 90. Demasiado larga para ser la primera. Pero el mejor entrenamiento sin duda alguna. En el viaje de vuelta la pájara que se ha agarrado mi compañero Jose me hace ver que la carrera a sido dura para todos y que esto no ha hecho mas que comenzar.